Porsche AG ha presentado oficialmente el nuevo 975 RSE, su monoplaza de última generación para la FIA Formula E World Championship, marcando el inicio de una nueva etapa en el desarrollo del automovilismo eléctrico de alto rendimiento.
Este modelo será el encargado de competir bajo la normativa GEN4 a partir de la próxima temporada, representando el mayor salto tecnológico en la historia de la categoría desde su creación. Con una potencia de 816 HP (600 kW), tracción permanente a las cuatro ruedas y una velocidad máxima superior a los 330 km/h, el 975 RSE eleva significativamente los estándares de desempeño en la Fórmula E.
El desarrollo del nuevo monoplaza refleja la rápida evolución de la tecnología eléctrica aplicada al deporte motor. Desde los inicios del campeonato en 2014, cuando los pilotos necesitaban dos autos por carrera debido a las limitaciones de batería, hasta la actualidad, la eficiencia energética y el rendimiento han experimentado avances notables.
Según Thomas Laudenbach, vicepresidente de Porsche Motorsport, el GEN4 representa un punto de inflexión en la categoría. El ejecutivo destacó que el nuevo vehículo ha sido desarrollado desde 2024 con el objetivo de alcanzar niveles de competitividad comparables a los monoplazas de Fórmula 2, consolidando el crecimiento del automovilismo eléctrico.
Entre las principales innovaciones del 975 RSE también se encuentran mejoras en la carga aerodinámica y la incorporación de nuevos neumáticos, elementos que contribuyen a optimizar el agarre y la estabilidad en pista. Estas características permiten un manejo más preciso y un mejor aprovechamiento de la potencia disponible.
La introducción de esta nueva generación no solo impacta en el rendimiento en competencia, sino que también fortalece la conexión entre la tecnología de pista y los desarrollos aplicados a los vehículos eléctricos de uso cotidiano. Porsche continúa utilizando la Fórmula E como un laboratorio para innovaciones que eventualmente llegan a sus modelos de producción.
Con el 975 RSE, la marca alemana reafirma su compromiso con la electrificación y el alto rendimiento, apostando por un futuro donde la eficiencia energética y la competitividad van de la mano dentro y fuera de las pistas.













































