La marca alemana busca reducir su punto de equilibrio a menos de 200.000 vehículos, ampliar su oferta de deportivos exclusivos y alcanzar un margen operativo del 15% a largo plazo.
Porsche presentó una nueva hoja de ruta para reforzar su posicionamiento en el mercado de deportivos y mejorar su rentabilidad. La estrategia, denominada Sportwagenschmiede ’35, fue anunciada durante su Capital Markets Day en el Centro de Desarrollo de Weissach y establece objetivos para la cartera de productos, la estructura operativa y el desempeño financiero de la compañía.
El plan mantiene el principio Value over Volume, que prioriza el valor generado por cada vehículo frente al crecimiento de las unidades vendidas. Entre sus metas figuran reducir el umbral de rentabilidad a menos de 200.000 unidades, elevar el precio medio de los modelos de mayor categoría y desarrollar nuevos deportivos en segmentos de márgenes más altos.
Nuevos deportivos y una gama más exclusiva
Porsche prevé reorganizar su oferta para concentrarse en menos variantes de modelos y aumentar el peso de los vehículos de mayor valor. La compañía busca reducir aproximadamente un 20% las variantes de su catálogo y elevar cerca de un 30% las ventas por variante a medio plazo.
La estrategia también contempla ampliar su presencia en los segmentos D y E, cuya participación en la gama debería aumentar alrededor de un 45%. En paralelo, Porsche quiere incrementar aproximadamente un 20% el precio medio de venta de sus modelos de máxima categoría, apoyándose en productos y opciones de personalización que justifiquen ese posicionamiento.
Entre los proyectos anunciados destaca una nueva plataforma para un superdeportivo con motor central, destinada a desarrollar una familia de modelos situada por encima del 911. La marca también estudia un SUV del segmento D que se ubicaría por encima del Cayenne.
Porsche prevé presentar al menos un nuevo producto que defina la identidad de la marca cada año hasta 2030, además de introducir mejoras en los modelos existentes.
Más personalización y desarrollo de modelos especiales
La exclusividad también tendrá un papel importante en el negocio. Porsche planea ampliar su programa Sonderwunsch, dedicado a vehículos altamente personalizados, con el objetivo de multiplicar por seis sus ventas.
Asimismo, elevará al 67% su participación en Manthey Racing GmbH, con la intención de ampliar la colaboración en productos de rendimiento, experiencias en circuito y vehículos de producción muy limitada.
Estas iniciativas se integrarán bajo el concepto Home of Sports Cars, que agrupa tres áreas: prestaciones, exclusividad y legado.
Los próximos modelos incluirán eléctricos, híbridos y combustión
La hoja de ruta contempla distintas tecnologías de propulsión. Porsche mantendrá su enfoque de ofrecer motores eléctricos, híbridos enchufables y de combustión, con inversiones previstas tanto en motores convencionales como en nuevas generaciones de baterías.
Los 718 Boxster y Cayman totalmente eléctricos serán parte de la siguiente etapa de renovación. La compañía espera que ambos modelos contribuyan al crecimiento de las ventas durante su primer año completo de producción, previsto para 2028.
Ese mismo año está previsto el lanzamiento de un nuevo SUV del segmento B, que convivirá con el Macan eléctrico actual. Según el plan anunciado, el nuevo modelo contará con versiones de combustión e híbridas enchufables. Porsche espera que su contribución a la facturación y la rentabilidad sea apreciable en 2029, conforme aumente la producción.
La empresa también intensificará su colaboración con Audi mediante el uso de las plataformas PPE, para vehículos eléctricos, y PPC, para modelos de combustión. El objetivo es aprovechar recursos de desarrollo compartidos sin renunciar a las características propias de cada marca.
Porsche busca reducir costes y simplificar sus operaciones
La nueva estrategia incluye una reorganización de distintas áreas de la compañía. Porsche pretende reducir hasta un 20% los costes de desarrollo de futuras gamas mediante ciclos más cortos, procesos modulares y una menor complejidad de producto.
En producción, el objetivo es recortar hasta un 30% los costes de personal a medio plazo. La empresa también proyecta disminuir un 20% los costes de venta y distribución, entre otras medidas mediante una reorganización de sus regiones comerciales, que pasarán de cinco a cuatro.
En cuanto a los materiales, Porsche aspira a reducir aproximadamente un 10% el gasto previsto por material en los nuevos proyectos de vehículos, respecto de la planificación anterior. Para ello buscará incrementar el uso de componentes comunes y aprovechar sinergias con sus proveedores y empresas del grupo.
Otra medida consiste en integrar Porsche Engineering y Porsche Digital bajo una nueva organización denominada Porsche Technologies, con la finalidad de concentrar capacidades de desarrollo y aprovechar mejor los recursos disponibles.
Cambios en la plantilla y el negocio principal
El plan también contempla ajustes en la estructura laboral y directiva. Porsche prevé reducir un 40% los puestos directivos y disminuir un 25% la plantilla de funciones directas e indirectas a medio plazo, con un objetivo estratégico de reducción del 30%.
La compañía señala que estas medidas forman parte del Future Package, acordado con los representantes de los trabajadores. Este paquete contempla una reducción socialmente responsable de 9.000 empleos y el compromiso de garantizar los puestos de trabajo del núcleo de la plantilla hasta 2035.
Porsche también está concentrando sus actividades en el negocio principal. Entre las medidas anunciadas figuran la venta de sus participaciones en Rimac y Bugatti Rimac, el acuerdo para vender la filial de consultoría MHP y el cierre previsto de las actividades de desarrollo y producción de Cellforce Group, Porsche eBike Performance y Cetitec.
Los objetivos financieros apuntan a una mayor rentabilidad
Porsche estableció metas financieras diferenciadas para el medio y largo plazo. A medio plazo, aspira a alcanzar un margen operativo sobre ventas de entre el 10% y el 15%, además de un margen de flujo de caja neto de la división automotriz de entre el 9% y el 12%.
La compañía también proyecta ingresos de entre 41.000 y 45.000 millones de euros a medio plazo. Para el largo plazo, el objetivo es lograr un margen operativo del 15% y un margen de flujo de caja neto automotriz del 12%.
La reducción del punto de equilibrio es otro de los ejes del plan. Porsche busca poder cubrir sus costes con menos de 200.000 vehículos vendidos, apoyándose en una combinación de productos de mayor valor, menores costes y una estructura de capital más eficiente.
Jochen Breckner, miembro del Consejo de Dirección responsable de Finanzas y TI, explicó que la mejora esperada de los resultados se basa en el valor generado por vehículo, una composición de productos más atractiva y una base de costes y capital más eficiente.
La empresa también espera que la inversión y el gasto en investigación y desarrollo disminuyan significativamente a medio plazo, después del pico de inversión previsto para 2026.
Con Sportwagenschmiede ’35, Porsche plantea una transformación que combina renovación de producto, personalización y ajustes operativos. La evolución de estas medidas determinará si la marca logra sus objetivos de rentabilidad sin reducir el atractivo y la diferenciación de su oferta.































