Porsche Design inauguró oficialmente una nueva planta de relojería en Grenchen, consolidando su compromiso estratégico y de largo plazo con el desarrollo de relojes exclusivos dentro del segmento Timepieces.
Con este movimiento, la marca traslada su producción desde Solothurn hacia una instalación completamente modernizada, ubicada en una de las regiones más tradicionales de la relojería suiza. El edificio histórico, adquirido en 2024, fue renovado en apenas 18 meses para adaptarse a los estándares técnicos y productivos de la compañía.
La nueva planta destaca por integrar tecnología de vanguardia, mayor capacidad de producción y condiciones laborales optimizadas, configurándose como un verdadero centro de excelencia para la fabricación de relojes mecánicos de alta gama.
Uno de los conceptos más innovadores del proyecto es su formato de “planta transparente”, que combina la producción con la experiencia de marca. Los visitantes podrán acceder a recorridos guiados, permitiendo conocer de cerca los procesos de desarrollo y ensamblaje de cada pieza.
Este hito también representa un paso importante para Porsche AG, empresa matriz de la marca, que refuerza su posicionamiento como la única automotriz con una planta propia de relojería.
Los relojes de Porsche Design destacan por su diseño inspirado en los deportivos de la marca, combinando precisión técnica, materiales de alta calidad y una estética funcional que refleja el ADN de la ingeniería alemana.
Con esta nueva instalación, Porsche Design inicia una nueva etapa en la evolución de su línea de relojes, fortaleciendo su independencia como fabricante y elevando sus estándares de innovación y exclusividad.













































