La estrategia también gana carreras. Y en el Dakar 2026, Ricky Brabec ha demostrado que, además de velocidad y técnica, posee una lectura táctica digna de los grandes campeones del rally raid. La Etapa 12, entre Al Henakiyah y Yanbu, confirmó que el estadounidense ha sabido administrar cada segundo como una inversión hacia el título.
El plan fue tan arriesgado como brillante. En la jornada previa, Brabec cedió voluntariamente el liderato de la clasificación general a Luciano Benavides, quedando a solo 23 segundos del argentino. Lejos de ser un error, la maniobra le permitió salir seis minutos por detrás de su rival directo, una posición ideal para explotar su experiencia en navegación, ritmo y gestión de carrera.


El resultado fue inmediato. Con su 13ª victoria de etapa en el Dakar, la segunda en esta edición, el piloto de Monster Energy Honda HRC no solo neutralizó la mínima desventaja, sino que amplió su renta hasta 3’43’’, dejando el rally prácticamente encarrilado antes del último recorrido alrededor de Yanbu. El “Boulevard Brabec” empieza a tomar forma.
Aun así, el Dakar nunca concede nada por sentado. Luciano Benavides mantiene una mínima opción matemática de remontada, aunque el desafío es mayúsculo: solo 105 kilómetros por delante, saliendo tres minutos detrás del líder y con las bonificaciones de apertura claramente favorables a Brabec. La historia recuerda hazañas como la de Kevin Benavides en 2023, pero esta vez el margen parece exigir algo más que valentía.


Más atrás, Skyler Howes y Adrien Van Beveren abrieron pista, aunque rápidamente quedaron fuera del foco principal. Howes aprovechó el ritmo contenido de Daniel Sanders, aún afectado por su lesión de hombro, para escalar al cuarto puesto de la general, mientras que el francés se mantiene sexto, a ocho minutos.
En Rally 2, el protagonismo sigue siendo para Toni Mulec, quien consolidó su liderato al ampliar la diferencia sobre Preston Campbell hasta los 6’12’’, acercándose cada vez más a una victoria que sería histórica en su categoría.


Coches: Al Attiyah sigue escribiendo historia
Si en motos la estrategia de Brabec marca el ritmo, en coches el espectáculo lo firma Nasser Al Attiyah. El catarí, líder sólido de la general, salió 17º y aun así se permitió atacar la etapa como si estuviera en plena caza de segundos. El resultado: su 50ª victoria de etapa en el Dakar, igualando a leyendas como Ari Vatanen y Stéphane Peterhansel.
Con solo 105 kilómetros por recorrer, Al Attiyah se perfila para su sexta victoria absoluta, manteniendo a raya al Ford Raptor de Nani Roma. Detrás, la lucha por el podio sigue abierta: Mattias Ekström logró recortar tiempo clave y ahora supera por apenas 29 segundos a Sébastien Loeb, prometiendo un cierre de alto voltaje.
La partida aún no ha terminado, pero las cartas están sobre la mesa. Y en motos, Ricky Brabec ya tiene la mano ganadora.

















































