Porsche AG cerró el año 2025 con 279,449 vehículos entregados a clientes en todo el mundo, consolidando una estructura de ventas equilibrada entre sus principales regiones, a pesar de un escenario marcado por desafíos económicos, geopolíticos y ajustes en la oferta de producto. Si bien la cifra representa una caída del 10 % frente a las 310,718 unidades de 2024, la compañía mantiene firme su estrategia de priorizar el valor por sobre el volumen.
Uno de los grandes protagonistas del año fue el Porsche 911, que estableció un nuevo récord histórico de entregas, reafirmando su condición de pilar emocional y comercial de la marca. El icónico deportivo continúa siendo una referencia global en desempeño, tecnología y diseño, incluso en un mercado cada vez más competitivo.
Por su parte, el Porsche Macan se mantuvo como la línea más vendida de Porsche, con 84,328 unidades entregadas durante 2025. El modelo sigue siendo clave para el equilibrio del portafolio, especialmente en mercados donde el segmento SUV compacto premium mantiene una alta demanda.
Desde la compañía explican que el resultado anual estuvo influenciado por interrupciones en el suministro de los modelos 718 y Macan con motorización a combustión, así como por una menor demanda de productos exclusivos en China, uno de los mercados más relevantes para la marca. A ello se suma una gestión de suministro deliberadamente orientada al valor, buscando preservar márgenes y exclusividad.
“Tras varios años récord, nuestras entregas en 2025 quedaron por debajo del nivel del año anterior. Este resultado está en línea con nuestras expectativas y responde a factores muy concretos del mercado”, señaló Matthias Becker, miembro del Comité Ejecutivo de Ventas y Marketing de Porsche AG. El ejecutivo destacó además la positiva recepción de modelos de alto desempeño, como el 911 Turbo S con sistema de propulsión T-Hybrid, y el interés generado por el Cayenne Electric, presentado a finales de 2025.













































