Si hay una carrocería que se ha ganado un lugar especial entre los fanáticos más puristas, es el station wagon de alta performance. Y ahora Audi vuelve a la carga con el nuevo Audi RS5 Avant, el más potente y tecnológicamente avanzado de su historia.
La gran novedad es que se trata del primer modelo con insignia RS que incorpora una unidad de potencia híbrida enchufable. La marca de Ingolstadt apuesta por mantener vivo el motor de combustión apoyándolo con electrificación, y el resultado es contundente.
Bajo el capó encontramos un V6 biturbo de 2,9 litros que desarrolla 503 caballos de fuerza, casi 60 más que su antecesor. A ello se suma un motor eléctrico que aporta otros 174 caballos. En conjunto, el sistema entrega 630 HP y 825 Nm de torque, cifras que lo colocan en la élite del segmento.
La potencia se gestiona mediante una transmisión automática Tiptronic de ocho velocidades y un sistema de tracción quattro de nueva generación con vectorización de torque en el eje trasero. Gracias a esta configuración, puede enviar hasta el 85% de la fuerza al eje posterior e incluso activar un modo derrape para uso en pista cerrada. En determinadas condiciones también puede transferir hasta el 70% al eje delantero, priorizando estabilidad y control.
Las prestaciones están a la altura de sus cifras: acelera de 0 a 100 km/h en apenas 3,6 segundos y alcanza una velocidad máxima de 285 km/h. Además, puede circular en modo 100% eléctrico con una autonomía de hasta 87 kilómetros gracias a una batería de 25,9 kWh, que puede recargarse externamente en aproximadamente dos horas y media.
El lado menos glamoroso de la electrificación es el peso. La variante sedán alcanza los 2.370 kilogramos, con un incremento considerable frente a su predecesor, mientras que el Avant también gana masa de manera significativa. Con semejante potencia y ese nivel de peso, la experiencia de conducción promete ser tan exigente como emocionante.
En el interior, Audi mantiene el enfoque deportivo característico de la familia RS. Abundan las molduras en negro brillante, detalles en fibra de carbono y aluminio, y una configuración de triple pantalla propia de la actual generación de modelos de la marca. Los asientos tipo butaca ofrecen ajuste eléctrico y función de masaje, combinando deportividad con confort.
El volante plano en la parte superior e inferior integra controles específicos RS, incluyendo el acceso directo a los modos de conducción y la función Boost, que libera el máximo rendimiento durante 10 segundos para facilitar adelantamientos o exprimir todo el potencial del sistema híbrido.
El nuevo RS5 Avant y su variante sedán iniciarán ventas en Europa en las próximas semanas, con llegada prevista a otros mercados internacionales a partir del próximo año. Para los amantes de los wagons deportivos, todavía hay esperanza.













































