El Campeonato Mundial de Rally vivió una de sus fechas más esperadas con la disputa del Rally de Japón, una prueba que este año fue adelantada en el calendario para aprovechar mejores condiciones climáticas y una mayor presencia de aficionados en las rutas niponas.
Como era de esperarse, Toyota llegaba como gran favorita a su carrera de casa. La marca japonesa presentó una alineación de lujo integrada por Elfyn Evans, Takamoto Katsuta, Sébastien Ogier, Oliver Solberg y Sami Pajari, con la misión de sumar la mayor cantidad de puntos posible en la lucha por ambos campeonatos.


La expectativa inicial estaba centrada en Takamoto Katsuta, quien llegaba al rally impulsado por dos victorias consecutivas y plenamente involucrado en la pelea por el título. Sin embargo, sus aspiraciones comenzaron a complicarse desde los primeros kilómetros de competencia.
En la especial inaugural, Katsuta rozó un muro y dañó un neumático, perdiendo varios segundos. Más adelante, en el tercer tramo, sufrió una salida de pista que terminó por alejarlo de la lucha por la victoria. En apenas tres especiales, el piloto japonés ya se encontraba a 44 segundos del liderato.


Mientras tanto, Elfyn Evans protagonizaba un inicio prácticamente perfecto. El galés mostró un ritmo demoledor desde el primer tramo y rápidamente abrió diferencias sobre todos sus rivales.
Al término de la primera jornada, Evans acumulaba una ventaja cercana a los 17 segundos sobre Oliver Solberg y 18 segundos sobre Sébastien Ogier, consolidándose como el hombre a vencer en el rally.


Toyota intentó acercar a sus otros pilotos al líder durante la tarde, pero Evans se mostró implacable. Cerró la jornada con una cómoda ventaja y liderando un impresionante 1-2-3-4 provisional para la marca japonesa, con Solberg, Ogier y Pajari completando las primeras posiciones.
La segunda etapa fue la más extensa del rally, con ocho tramos cronometrados. Oliver Solberg salió decidido a descontar la diferencia y logró ganar varias especiales para reducir la brecha hasta apenas diez segundos.


Sin embargo, cuando parecía que la batalla por la victoria podía intensificarse, el piloto sueco cometió un error que cambió por completo el panorama. Un fuerte impacto contra un árbol dañó la suspensión trasera de su Toyota Yaris y lo dejó fuera de la pelea por el triunfo.
A partir de ese momento, Evans quedó con el camino despejado hacia la victoria. Sébastien Ogier intentó ejercer cierta presión, pero nunca logró acercarse lo suficiente para comprometer el liderato de su compañero de equipo.


Detrás de ellos, Sami Pajari protagonizó una de las mejores actuaciones de su temporada. El joven finlandés mostró gran velocidad durante la segunda mitad del rally y escaló hasta la tercera posición de la clasificación general.
El día final estuvo marcado por la lucha por los puntos adicionales del Súper Domingo y el Power Stage. Oliver Solberg regresó bajo la modalidad de reenganche y protagonizó una espectacular remontada para intentar rescatar puntos importantes.


El sueco ganó dos de los tramos dominicales y llegó al Power Stage decidido a quedarse con la máxima puntuación extra. Su apuesta resultó exitosa, logrando el mejor tiempo de la especial final y asegurando los cinco puntos adicionales.
Takamoto Katsuta fue quien más cerca estuvo de arrebatarle ese premio, aunque terminó quedando a apenas 1,1 segundos del registro de Solberg. Aun así, el japonés logró rescatar un valioso cuarto puesto frente a su público.


Por delante, Sami Pajari confirmó el tercer lugar, mientras que Sébastien Ogier finalizó segundo tras un fin de semana en el que nunca encontró el ritmo suficiente para desafiar realmente a Evans.
La victoria quedó finalmente en manos del piloto galés, quien completó una actuación prácticamente impecable para sumar uno de los triunfos más importantes de la temporada.


“Ha sido un gran fin de semana. Quiero agradecer mucho al equipo por el increíble trabajo realizado en el auto sobre asfalto y también a Morizo-san por todo su apoyo. Espero que esta victoria sea una muestra de mi agradecimiento”, señaló Evans tras cruzar la meta.
El resultado permite a Evans ampliar su ventaja en la clasificación general del campeonato. Katsuta se mantiene como su principal perseguidor, aunque ahora se encuentra a 20 puntos de distancia. Solberg continúa en la pelea, mientras que Pajari se consolida como una de las revelaciones del año.


El Rally de Japón también marcó el cierre definitivo de la temporada de asfalto y la despedida de esta superficie para la actual generación de vehículos Rally1. A partir de ahora, el campeonato afrontará siete exigentes pruebas sobre tierra.
La próxima cita será el Rally de Grecia, del 25 al 28 de junio, una de las competencias más duras y exigentes del calendario. Conocido como el Rally de los Dioses, pondrá a prueba la resistencia de pilotos y máquinas en una etapa que podría resultar decisiva para la definición del campeonato.





























































