Toyota del Perú presentó en GESS 2026 su estrategia de Múltiples Opciones Tecnológicas, una propuesta que busca impulsar la transición hacia una movilidad de menores emisiones considerando las condiciones particulares de infraestructura, territorio y necesidades de los usuarios en el país.
La compañía tiene como objetivo superar los 12.000 vehículos electrificados comercializados por año hacia 2030, en un mercado peruano donde las tecnologías de electrificación vienen ganando participación, aunque todavía existen desafíos importantes relacionados con la infraestructura de carga.

La estrategia de Toyota contempla diferentes alternativas para avanzar hacia la carbono neutralidad, entre ellas los vehículos híbridos eléctricos auto-recargables (HEV), híbridos eléctricos enchufables (PHEV), vehículos 100% eléctricos (BEV), tecnología de celdas de hidrógeno y combustibles de menores emisiones.
La propuesta parte de reconocer que las condiciones para adoptar nuevas tecnologías no son iguales en todos los mercados. Por ello, Toyota plantea una transición progresiva en la que diferentes tecnologías puedan contribuir a reducir las emisiones de acuerdo con las características y necesidades de cada territorio.
Las cifras del mercado peruano muestran que la electrificación viene avanzando. Durante el primer semestre de 2026 se comercializaron 8.285 vehículos electrificados, según cifras de la Asociación Automotriz del Perú (AAP) basadas en registros de SUNARP.
De ese total, 3.230 unidades correspondieron a vehículos híbridos ligeros (MHEV), mientras que 3.724 fueron híbridos eléctricos auto-recargables (HEV). Los híbridos eléctricos enchufables alcanzaron las 804 unidades y los vehículos 100% eléctricos sumaron 527 unidades.
El crecimiento de estas tecnologías ocurre en paralelo con una infraestructura de carga que todavía se encuentra en desarrollo. A agosto de 2026, el país contaba con 54 cargadores eléctricos, frente a aproximadamente 3.600 estaciones de gasolina y diésel, de acuerdo con los datos citados por Toyota provenientes de Osinergmin y la AAP.
Esta diferencia constituye uno de los argumentos de Toyota para plantear una estrategia que no dependa exclusivamente de los vehículos eléctricos a batería y que permita avanzar en la reducción de emisiones utilizando diferentes alternativas tecnológicas.
La visión de la compañía también fue abordada por Oscar Chero, gerente ejecutivo de la División de Movilidad y Asuntos Corporativos de Toyota del Perú, durante el panel “¿Cómo innovar?”, realizado como parte del eje de Innovación de GESS 2026.
Durante su intervención, Chero destacó que la innovación debe comenzar por comprender el problema y la realidad de las personas antes de definir una solución.
“Para nosotros, innovar significa cuestionar la manera tradicional en que respondemos a una necesidad. Partimos de principios como Genba y Genshi Gembutsu, que nos llevan a acercarnos a la realidad y entenderla antes de definir una solución”, señaló el ejecutivo.
En el ámbito de la movilidad, esta filosofía implica reconocer que la infraestructura, la matriz energética y las necesidades de los usuarios pueden variar considerablemente entre diferentes territorios.
“Por eso trabajamos con Múltiples Opciones Tecnológicas: distintas rutas hacia un mismo objetivo, reducir emisiones y avanzar hacia la carbono neutralidad”, agregó Chero.
Como parte de su participación en GESS 2026, Toyota exhibió la RAV4 PHEV, una SUV híbrida enchufable que combina un sistema de propulsión eléctrico con un motor de combustión y una batería que puede ser recargada mediante conexión externa.
Según Toyota, esta tecnología puede generar entre 50% y 60% menos emisiones bajo el criterio “tanque a la rueda”, dependiendo de las condiciones de uso.
La RAV4 PHEV representa una alternativa para quienes buscan aprovechar las ventajas de la conducción eléctrica sin depender exclusivamente de la infraestructura de carga pública, manteniendo al mismo tiempo la autonomía asociada a un vehículo con motor de combustión.
La tecnología híbrida eléctrica auto-recargable también forma parte de la estrategia de Toyota y cuenta con presencia en el mercado peruano desde 2009, cuando la marca comenzó a comercializar este tipo de vehículos en el país.
La evolución de la oferta electrificada de Toyota busca responder a un escenario en el que los consumidores tienen diferentes necesidades de movilidad. Mientras algunos usuarios pueden encontrar en un vehículo 100% eléctrico una alternativa adecuada para sus recorridos, otros pueden requerir la flexibilidad de un híbrido auto-recargable o un híbrido enchufable.
A esto se suman otras tecnologías consideradas dentro de la estrategia de Toyota, como las celdas de hidrógeno y los combustibles de menores emisiones, ampliando las posibilidades para avanzar hacia una movilidad con menor impacto ambiental.
El objetivo de esta estrategia es acompañar la evolución del mercado mientras el país desarrolla progresivamente la infraestructura necesaria para facilitar la adopción de nuevas tecnologías.
En este contexto, Toyota del Perú ha establecido como uno de sus principales hitos superar las 12.000 unidades electrificadas por año hacia 2030.
La participación de la compañía en GESS 2026 permitió además acercar al público información sobre las diferentes alternativas que forman parte de su estrategia de movilidad sostenible y mostrar la RAV4 PHEV como una de las tecnologías que pueden contribuir a esta transición.
El evento, organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), se desarrolló del 18 al 20 de agosto en el Centro de Convenciones de Lima y reunió a representantes del sector privado, academia, sociedad civil y Estado alrededor de temas relacionados con innovación, confianza y sostenibilidad.
Para Toyota, la transición hacia una movilidad de menores emisiones debe considerar las características particulares de cada mercado y evitar plantear una única solución tecnológica para todos los usuarios.
La estrategia de Múltiples Opciones Tecnológicas busca precisamente ofrecer diferentes caminos para alcanzar un mismo objetivo: reducir progresivamente las emisiones y avanzar hacia la carbono neutralidad, mientras se desarrollan las capacidades e infraestructura necesarias para ampliar la electrificación del transporte en el Perú.































